Muchas veces, los seres humanos nos vemos movidos por esta frase, cuando nos duele algo en el cuerpo, que no es sino una voz de alarma de que algo no va bien… ahora bien, ¿¿dónde no va correctamente?? ¿Que ganamos con la “aspirina”?
Seguramente mucha gente dirá, que con la “aspirina” el dolor se calmará y en definitiva es lo que inicialmente es aparentemente “más cómodo”, e incluso necesario en determinados casos….
De igual manera sucede con nuestros “dolores emocionales”, como heridas sin limpiar que se han dejado cicatrizar, pero en muchas ocasiones, sin limpiar profundamente……
Yo invito a que nos planteemos la pregunta de que hay más allá de ese dolor, que no es dolor, o que pueda disfrazar una llamada de atención: de un parar, observar, re balancear, y reanudar el viaje.
El ser humano es su complejidad, es capaz de ver señales en la vida a 1.000 m, y dejarlas pasar, por considerar que…”ya lo atenderé…”; la señal se acerca, dado que no hace sino potenciarse sino se atiende, y a la distancia de 500 m ya parece más visible, pero como tenemos una gran capacidad creativa de distraernos de las cosas importantes de la vida, decimos que “quizás no sea tan importante para mí, sino para los demás” ; cuando ya se acerca a los 50 m, nuestro margen de maniobra es muy reducido, pero aun así tenemos esa maravillosa capacidad de jugar al “escondite inglés» y eludir la SEÑAL mayúscula……. Hasta que llega un día, una fecha señalada en nuestro calendario personal, íntimo; que no podemos obviar porque estalla como una bomba, huracán o como una zona “cero”; con consecuencias a veces inimaginables.
Yo animo a todos mis clientes y pacientes, a que trabajen desde una perspectiva más preventiva, que es donde encontramos margen de actuación y de resolución de conflictos, que si se sanean, liberan una enorme energía necesaria para otras actividades de nuestra vida, e incluso para trabajar aquellos sueños por materializar en esta vida, que requieren de esa energía resultante de limpiar “nuestras heridas” maestras constantes en nuestras vidas; que cuando realmente se “atraviesan” con determinación, se produce la alquimia de la sanación ,y sincero agradecimiento a “ellas” por ser el maravilloso mecanismo de aprendizaje y crecimiento; que duele a veces, y eso te da capacidad para amar más la vida, cuidarla más, estar más armonía con tus recursos innatos (hablaremos de ellos en otro artículo), en definitiva ser un actor-actriz enamorada de la vida en sí.
Si estas interesado-a en sanar esas “señales”, o conoces a alguien que te lo pida, te invito a que me contactes-en : http://jmcuencascoachingterapeutico.es/ , donde encontrarás más artículos que iremos colgando todas la semanas, además de videos prácticos.
